Tengo un corto: ¿qué hago con él?
Lo primero que hay que hacer siempre es registrarlo. De hecho, es recomendable incluso registrar el guión, si lo hay, antes del rodaje. No hay que minusvalorar la importancia de este proceso, porque nos podemos arrepentir amargamente en el futuro.
Una vez hecho el corto, ya has obtenido la mayor parte de los beneficios: has creado una obra, llevado una idea a la práctica, has experimentado y aprendido muchas cosas y, con suerte, has disfrutado durante el proceso. Si te ha salido bien, puede incluso servir como una buena carta de presentación.
Cómo mover un cortometraje
Podemos plantearnos la posibilidad de enviarlo a festivales con la esperanza de ganar algún premio o recibir alguna mención. Esto también es útil para empezar a darse a conocer en el mercado y hacer contactos, incluso si no se gana nada. Pero, no es un proceso fácil, por lo que hay que considerar si merece la pena el trabajo y el gasto económico que supone.
Podemos enviarlo a un festival, pero lo más probable es que quede como una mera anécdota. Si de verdad confiamos en nuestras posibilidades y queremos probar suerte en este mercado, tendremos que hacer un esfuerzo aún mayor y enviar el corto a todos los festivales posibles. Hay cientos en España y miles en el mundo, y de nosotros depende de que nuestro producto llegue a ellos.
Dejar que otro haga el trabajo
Una opción es contratar los servicios de alguna empresa dedicada precisamente a esta tarea, como Lolita Peliculitas. Este tipo de empresas se comprometen a distribuir el cortometraje por todos los festivales posibles, ocupándose de las copias y demás gestiones, por un precio fijo al mes y, normalmente, una comisión por cada premio que se lleve el corto. La ventaja es que ya tienen los contactos hechos y hay más posibilidades de que el corto entre a competir. Los festivales suelen tener un primer filtro que muy pocas obras suelen superar. Cualquier ayuda en este sentido aumenta en mucho nuestras posibilidades de ganar.
¿Y si lo hago yo mismo?
La otra opción es hacer esta tarea uno mismo, buscando los festivales, revisando las bases de cada una cuidadosamente, creando suficientes copias, etc. En este caso es importante valorar el coste total (en cuanto a dinero y tiempo) y tener una agenda completa con los festivales y las fechas límite de envío. La clave es estar bien y permanentemente informado.
Por amor al arte
En cualquier caso, debemos ser conscientes de que las posibilidades de ganar no son muy altas, dada la enorme competencia que existe. Es posible que tengamos suerte, pero no debemos contar con ello, sino utilizar este medio como una forma más de darnos a conocer y de sacar algún beneficio añadido. Richard Feynman lo decía de la Ciencia, pero yo lo aplico al corto: “es como el sexo: puede ser productivo, pero no es por eso por lo que lo hacemos”.
